Entendiendo el hablar mexicano (Parte II)

Hace un par de semanas asistí a un curso en la UNAM.  Uno de esos días, saliendo de la actividad, nos fuimos un grupo caminando hacia la estación de metrobús del CCU (Centro Cultural Universitario).  En el trayecto compartíamos nuestras reflexiones y dudas sobre lo expuesto en la mañana en el taller.  Fue tal la conversa que se extendió desde que dejamos el aula hasta transcurridas más de 7 estaciones del transporte público. Conversamos de todo, desde lo que se discutía en la mañana, hasta temas personales.

Al día siguiente, una de mis compañeras, me dice muy divertida: ¡Híjole! ¡Ayer hasta nos colgamos los molcajetes!

No pude aguantar la risa y preguntar ¿Colgarnos los molcajetes? ¿Cómo así?

Y me explica que es una manera de decir que hablamos mucho, hablamos de todo, en exceso, casi “de más”. También lo dicen cuando una persona exagera en el decorado o – especialmente las mujeres – los accesorios y dicen “hasta te colgaste el molcajete”.

Como decía en mi entrega anterior sobre “entendiendo el hablar mexicano”, prácticamente todos los días se aprende algo.  Por lo que agrego aquí un nuevo listado, no sólo de palabras sino también de expresiones, que he ido adaptando en mi estadía por estas tierras de Ciudad de México:

  • Chicharo: guisantes.
  • Tejocote: aunque en las búsquedas que he hecho dice que es un fruto nativo mexicano es muy parecido – al menos en su forma – al ponsigué.
  • Molcajete: utensilio de cocina mexicano que se usa como mortero para machacar o moler especias, granos, vegetales. Mayoritariamente elaborado de piedra volcánica.
  • Tarja: fregadero.
  • Bastilla: Ruedo (arreglar la bastilla del pantalón por ejemplo).
  • Calaca: figura de calavera o esqueleto. También es el nombre popular que le dan a la muerte
  • Híjole: interjección que indica asombro, sorpresa, preocupación. Es una contracción de “Hijo” y “órale”.
  • Cabrón/na: su uso es genérico: puede utilizarse para sustituir el sujeto en una oración (¡vamos cabrón!); también puede referirse negativamente a una persona por pasarse de lista, abusiva, egoísta, descarada, malvada (¡Es un cabrón!); pero también tiene una connotación positiva al indicar que alguien es bueno para algo (ese güey es un cabrón arreglando el carro); o se puede utilizar para indicar que algo es malo o difícil de resolver (esto está bien cabrón).
  • Güey: tiene distintas acepciones, ya que puede ser despectivo como indicar camaradería. Puede aludir a estúpido, amigo, enemigo, trastornado, valiente… además, al igual que con “cabrón” puede utilizarse para sustituir el sujeto en una oración.
  • ¡No mames!: incredulidad, sorpresa e incluso desaprobación… algo así como decir ¡No jodas!
  • Varo o Varos: es una manera de decir dinero… en Venezuela sería como decir tantos “Bolos”.
  • Topes: Policías acostados
  • Mal del puerco: hora del burro
  • Godinez: referirse a los y las oficinistas que habitualmente trabajan de 9:00AM a 6:00PM.
  • Pa’ que le vayas midiendo el agua a los camotes: para estar pendiente de algo, estar precavido. O también para indicar que se hagan una idea de algo con la información que le dan.
  • ¡No son enchiladas!: Cuando hacer algo no están fácil como se cree
  • Se me fue el santo al cielo: Una expresión que indica disculpa porque se le olvidó algo, o lo que pensaba decir.
  • Andar con el Jesús en la boca: estar preocupado
  • Me hace lo que el viento a Juárez: que algo nos da igual. No nos afecta.
  • ¡A darle, que es mole de olla!: “poner manos a la obra” de manera inmediata en un trabajo o actividad que requiera más compromiso o tiempo del acostumbrado.
  • Parir chayotes / Pariendo chayotes: estar en una situación difícil o angustiosa. Algo que cuesta mucho.
  • Que milanesas que te dejas bisteces, yo pensé que ya morongas: escuchar esto me hizo recordar a Café Tacuba y su Chilanga Banda, aunque la expresión no esté en la letra de la canción. Pero significa algo así como “qué milagro que te dejas ver”… sería parecido al “pájaro de mar por tierra”.

Sigo recopilando expresiones para una nueva entrega, que no dudo será muy pronto.

3 thoughts on “Entendiendo el hablar mexicano (Parte II)

  1. Podrías investigar las siguientes para añadir a tu tercera entrega:
    No mameyes que es tiempo de tunas
    Al nopal sólo lo visitan cuando tiene tunas
    Ni hablar, traes puñal
    Hacerle caso a pendejos es engrandecer hijos de la chingada
    Ni poco pa que no alumbre, ni tanto que queme al santo
    Lo que sea de cada quien
    Balcones
    Quemado socialmente

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